ANTAKARANA:
LA CIENCIA DE LA MEDITACIÓN
“La Construcción del Antakarana”
El amplio interés que el tema de la MEDITACIÓN ha despertado
en la actualidad, evidencia UNA NECESIDAD MUNDIAL que exige
clara comprensión. Cuando descubrimos una tendencia popular hacia
cualquier dirección UNILATERAL constante, podemos con certeza
deducir que de ello surgirá algo que la raza necesita en su marcha hacia
delante. Lamentablemente la MEDITACIÓN es considerada por quienes
la definen superficialmente como un "modo de orar". Sin embargo, se
puede demostrar que en la correcta comprensión del proceso de la
MEDITACIÓN, y en su acertada adaptación a las necesidades de nuestra
civilización moderna, se encontrará la solución de nuestras dificultades
PEDAGÓGICAS y el método por el cual será posible llegar a la
comprobación de la existencia del ALMA.
En general la MEDITACIÓN es un hábito poco frecuente en el
hombre. De vez en cuando, cuando se encuentra en dificultades y tiene
problemas que resolver, o cuando sufre, entonces, por lo general, el
hombre se CONCENTRA y REFLEXIONA porque necesita encontrar
una solución. Pero a esto todavía no se le puede llamar MEDITACIÓN;
se trata tan sólo de una reacción instintiva natural frente al peligro o a la
desgracia. Sí, en estos momentos, instintivamente, el hombre, que
necesita de un refugio, se recoge en sí mismo, e incluso puede ser que
empiece a REZAR, dirigiéndose a un Ser al que había descuidado, porque
hasta entonces todo marchaba bien. Así pues, ahora se vuelve hacia este
SER, le busca, porque recuerda que, cuando era niño, sus padres le
habían dicho que era TODOPODEROSO, OMNISCIENTE y
AMOROSO; se dirige a ÉL para pedirle ayuda y socorro con la mayor
humildad, con un sentimiento poderosísimo. Sí, pero para eso tienen que
darse circunstancias excepcionales: un peligro, una guerra, una
enfermedad, la muerte... En la vida corriente, cuando están tranquilos y
dichosos, los hombres no tienen ningunas ganas de REZAR o de
MEDITAR, y no consideran en absoluto este ejercicio como necesario e
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indispensable; ni siquiera ven su utilidad. Cuando todo va bien piensan
que no tienen por qué perder el tiempo en las regiones vagas y nebulosas
de la MEDITACIÓN. Pero cuando sobrevienen las desgracias, cuando
arrecian las grandes dificultades, cuando se dan cuanta de que nada de lo
que es concreto y material puede ayudarles, entonces buscan
internamente un apoyo, un socorro, una protección en las REGIONES
CELESTIALES: Eso está bien, pero hubieran encontrado más fácilmente
este apoyo si no hubiesen esperado el advenimiento de circunstancias
excepcionales para recurrir al CIELO, si hubiesen aprendido a hacer de la
MEDITACIÓN una práctica cotidiana.
Naturalmente, no hay que hacerse muchas ilusiones, porque es
muy difícil meditar. Mientras estemos comprometidos en ocupaciones
prosaicas o sumergidos en las pasiones, no podemos meditar. HAY QUE
TRATAR DE LIBERARSE INTERIORMENTE PARA PODER PROYECTAR
EL PENSAMIENTO HASTA LO ETERNO. Hay algunos
individuos que meditan durante años, pero perdían el tiempo o incluso se
desequilibraban, porque NO SABÍAN, o no querían saber, que para
MEDITAR hay que cumplir ciertos requisitos. Mientras no seamos libres
interiormente, no podemos meditar. Pero, ¡cuántos especulan, roban,
beben, o se acuestan con cualquiera, y después... ((MEDITAN)) !No!, así
no es posible meditar, porque estas personas retienen el pensamiento en
las Regiones Inferiores, y la naturaleza de estas actividades no lo
permiten. Sabemos que la MEDITACIÓN se está poniendo de moda,
pero esto es un dato que a veces puede ser preocupante, porque
únicamente vemos a uno cuantos pobres desgraciados que se están
aventurando en un terreno que no conocen. ¿Cómo queremos MEDITAR
si no tenemos un IDEAL ELEVADO que nos libere de nuestros
caprichos, desenfrenos, veleidades, deseos, y nos conduzca hasta el
Cielo? No podemos MEDITAR si no hemos vencido ciertas debilidades,
si no hemos comprendido determinadas VERDADES; y no sólo no
podemos, sino que aún es peligroso intentarlo.
Algunos cierran los ojos o adoptan determinadas posturas, pero,
¿qué suceden interiormente? ¿Dónde están? Sólo Dios lo sabe. Si
entramos en su cabeza para ver lo que pasa, veremos que los pobres
¡están durmiendo! En eso consiste la meditación profunda... Por lo
demás, actualmente, ¡se han llegado a realizar demostraciones públicas de
meditación! Eso es ridículo. ¿Qué meditación puede realizarse ante un
público? En realidad, sí es posible hacerlo; pero hay que estar muy
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avanzado, muy liberado para ser capaz de meditar en cualquier lugar y en
cualquier momento, puesto que el ESPÍRITU está continuamente
conectado con el Mundo Divino. Pero tener ese AMOR para con el
Mundo Divino presupone una evolución excepcional, y éste no es el caso
de los que hacen estas demostraciones de meditación. La MEDITACIÓN
no es un ejercicio tan sencillo como se imagina la gente, hay que estar
muy avanzado para meditar y, sobre todo, hay que tener un AMOR
formidable para con el Mundo Divino. De ser así, sin que nos tengamos
que esforzar, nuestro pensamiento ya está CONCENTRADO, y aunque
no queramos, MEDITAMOS; nuestro pensamiento está tan liberado que
puede hacer su trabajo independientemente de nosotros.
Algunos dicen: "Desde hace años trato de meditar, pero mi
cerebro se bloquea y no consigo nada." ¿Por qué? Porque no han
comprendido que cada momento de su vida no está aislado, sino que está
conectado con todos los momentos que le preceden, con lo que se llama
el pasado. No han comprendido que su pasado les entorpece, les estorba,
y como quieren meditar a pesar de todo, FUERZAN SU CEREBRO, y
entonces éste se BLOQUEA. No hay nada que hacer... No se les ha
ocurrido decirse: "Quiero meditar, así que debo preparar mi cerebro y mi
organismo; debo ponerlo todo a punto para tener la posibilidad de trabajar
correctamente." Supongamos que hayamos discutido con alguien. A la
mañana siguiente, cuando queremos MEDITAR, este recuerdo nos
persigue, y no dejamos de pensar: "¡Ah! Me ha dicho esto o aquello... si
le encuentro, ¡va a pasar un mal rato!" Y éste es el tema alrededor del
cual va a girar la meditación. ¡Un barullo un caos!. En vez de elevarse
hasta las Regiones Divinas, cada cual remueve todo lo que ha vivido en el
pasado, y éste pasa una y otra vez... un verdadero cortijo de rostros y de
acontecimientos que se van presentando, con lo cual resulta imposible
salirse del atolladero. La misma historia se repite durante años, y así,
evidentemente, no se obtienen resultados positivos. El hombre puede
llegar a ser todopoderoso, pero únicamente si sabe un cierto número de
cosas y, en particular, que cada momento de la existencia está
conectado con los que le preceden. Esto es lo que quería decir JESÚS
cuando aconsejaba no preocuparse por el mañana. Sí, porque si ordenáis
vuestra vida hoy, el mañana os encontrará libres: podréis disponer de
vosotros cuando queráis y concentrar vuestro pensamiento en el tema que
deseéis, porque lo habréis arreglado todo el día anterior. Mientras que si
no habéis arreglado nada, al día siguiente os encontráis con obstáculos, de-
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béis afanaros a diestra y siniestra para remediar las lagunas y los errores del
pasado y no sois libres para trabajar en el presente ni para crear el futuro.
Debemos, pues, prepararnos de antemano, y cuando seamos
libres en nuestro cuerpo, en nuestros pensamientos y en nuestros
sentimientos, cuando hayamos escapado, por fin, de esta prisión que es la
vida cotidiana, empezaremos a elevarnos internamente: Sentiremos que
existe una nueva vida, vasta, amplia, profunda; y nos sentiremos tan dilatados,
tan extasiados, que nos elevaremos hasta otra Región... Una
Región que, en realidad, está DENTRO DE NOSOTROS: sí, esta Vida
Divina FLUYE dentro de nosotros. Y entonces, por fin, llegamos a
vivir, por un momento, la verdadera vida. Así es como el Mundo Divino
empieza a despertarse en nosotros, y luego ya no podemos olvidarlo;
tenemos la certeza de que el Alma es una REALIDAD, de que el Mundo
Divino existe y de que está poblado por innumerables criaturas. ¿Por qué
esta certeza? Porque habremos logrado desencadenar unas fuerzas
todavía desconocidas, unas fuerzas mucho más poderosas y benéficas,
mientras que antes estábamos atrapados en un engranaje de fuerzas
hostiles que nos carcomían hasta aniquilarnos.
“ Esto Es Lo Que Los Iniciados Saben Y Nos Han Enseñado Siempre. La
Meditación Es Una Cuestión Psicológica, Filosófica, Espiritual, Un Acto
Cósmico De La Mayor Importancia. Y Una Vez Que El Discípulo Ha
Paladeado El Sabor De Este Mundo Superior, Su Convicción Se Refuerza
Y Siente Que Sus Facultades Empiezan A Obedecerle”.